Una historia...
Todo comenzó como el juego del rompecabezas, pero simplemente pasa que aunque separes dos piezas, ambas sólo encastran nada mas que entre si. Por mas que intentés a la fuerza, sólo esas dos piezas pueden volver a unirse porque estan marcadas para siempre. Asi fue como una de las piezas un día tomó sus cosas y decidió irse... Anduvo por el mundo en varios lugares y en el mismo lugar a la vez, intentó encastrar a la fuerza en otros rompecabezas del mundo, lo intentó muchas veces, pero nunca lo consiguió. La otra pieza triste pero viva, nunca bajó los brazos y se sentó a esperar. Vio amaneceres, atardeceres, noches de sol y días de lluvia, esperando que vuelva su otra pieza. Una noche, de luna esta vez, ambos salieron quizás a buscar un complemento, sin darse cuenta que se estaban mirando sin saber que hacer... Al mirarse una de las piezas creyó estar soñando, hasta que tuvo la real sensacion del roce con su complemento verdadero, por un momento encastraron en un abrazo infinito. Sólo quedo en eso.
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